MIENTRAS ESPERAS SENTANDO Y SIENTES MALO POR TI MISMO PORQUE SABES DONDE SERÉ ENCONTRADO
¡Por ahí! ¡Mira! ¿Ves aquello espacio de estacionamiento que tiene las grietas y los bultos en la corteza? Es… No, viento, no puedes tomar este poema. Malo, ¿cuándo estaba yo? Por supuesto: soy eso espacio agrietado yo. Ahora, ¿Ves aquello espacio con la boca erótica de tormenta? No soy eso. No seré eso nunca. No. […]
